
El helado de vainilla siempre me ha gustado pero nunca ha sido de mis favoritos, he sido más del del pistachos o limón, pero todo cambió cuando probé este. Tiene un sabor espectacular a vainilla y el añadido de las nueces caramelizadas con la pizca de sal le da un toque especial y sobretodo crujiente.
Yo creo que el truco para conseguir el sabor perfecto a vainilla ha sido utilizar una vaina de vainilla de Madagascar que encontré por casualidad en un puesto en el mercado. Solamente al abrir el paquete donde venía ya se notaba en el olor que era diferente a cualquier otra vainilla que puedes comprar en cualquier supermercado. Y ya no te digo nada cuando abres la vaina y ves todas las semillitas que tiene. De precio no es muy superior a las otras, por lo menos por aquí, y creo que merece la pena para este tipo de preparaciones.
Así que ya sabéis, si os apetece un buen helado de vainilla ya sabéis cual preparar ;)
